Empezar un proceso terapéutico:
Dar el paso de empezar terapia nunca es sencillo.
Aparecen dudas, preguntas o incluso miedo: ¿cómo será?, ¿me servirá?, ¿será el momento adecuado? Quizá nunca lo has probado o tal vez ya lo intentaste en el pasado y no fue lo que esperabas.
Si estás aquí es porque sigues buscando. Y eso ya habla de ti, de tus ganas de cuidarte y de encontrar un espacio diferente.
En mi consulta encontrarás un lugar cercano y seguro, donde no hace falta aparentar ni encajar en moldes.
Si formas parte del colectivo LGTBIQ+, sabrás lo valioso que es sentirte comprendido sin tener que justificar tu manera de ser o de relacionarte. Aquí puedes ser tú, tal cual eres.


Terapia individual
Dar el paso de empezar terapia puede despertar muchas emociones: ilusión, dudas, ganas de cambio o incluso miedo. Es normal. Quizá nunca has hecho terapia y te preguntas cómo será. O tal vez ya lo intentaste en otro momento y no encajaste, o simplemente no era tu tiempo.
Estar aquí significa que sigues buscando un espacio para ti, y eso ya demuestra valentía.
En la terapia individual encontrarás un espacio seguro, sin juicios, donde podrás:
- Hablar de lo que te preocupa sin miedo a ser juzgado/a.
- Explorar tus pensamientos y emociones con más claridad.
- Aprender nuevas formas de afrontar lo que estás viviendo.
- Conocerte y empezar a caminar hacia el cambio que deseas.
No se trata de hacerlo todo de golpe, sino de dar pasos pequeños y sostenidos. A veces el miedo acompaña, y está bien. Lo importante es no dejar que te detenga.
Terapia de pareja(s)
Iniciar una terapia de pareja puede remover muchas cosas: miedo a que no funcione, a repetir experiencias que no fueron positivas, o a que la otra persona no se sienta comprendida. Pero si estáis aquí, significa que vuestra relación os importa y que queréis darle una oportunidad real a estar mejor. Ese ya es un gran paso.
En la terapia de pareja(s) encontraréis un espacio donde:
- Poder expresaros con calma y sentir que vuestra voz es escuchada.
- Aprender nuevas formas de comunicaros y de entender lo que la(s) otra(s) necesita(n).
- Identificar los patrones que generan tensión para transformarlos en acuerdos más sanos.
- Recuperar la confianza y la conexión, fortaleciendo vuestro(s) vínculo(s).
A menudo las parejas que salen de la norma no se ven reflejadas en los modelos tradicionales. En este espacio la diversidad de identidades, orientaciones y formas de relacionarse no solo se respeta, sino que se acoge como parte de lo que sois. No tendréis que traducir vuestra experiencia: se os acompañará desde el reconocimiento y la empatía.
La terapia no busca señalar culpables ni decidir quién tiene razón, sino ayudaros a descubrir cómo queréis cuidar y vivir vuestra relación de ahora en adelante. Y aunque haya miedo, empezar este camino ya es un acto de amor y compromiso.

